Tuesday / Martes

2019 

10 ejemplares

Intervenciones a la carta de suicidio de Virginia Woolf

En algún momento me quedé sin palabras; entonces me fue necesario adueñarme de esta carta para explicar el ruido de mis olas quebrándose. La taché, la reescribí: la hice absolutamente mía.  El día que dejé de necesitarla en el buró, la hice un poema visual y ahora una pieza. Virginia nació en 1882. Yo nací cien años después. Tal vez sólo busco, obsesiva, una conexión para justificar el descaro de tomar como mías sus palabras una y otra vez. Lo que quiero decir es que este libro es un homenaje a su muerte y uno a la mía. Digamos que aquel día me lancé del balcón en una playa de Sayulita. He muerto y he regresado. Igual que Virginia vuelve cada que la leo. 
 
Las fotografías intervenidas fueron tomadas por la misma Virginia Woolf desde la Monk's House (la última casa en la que vivió).